El Hostal Costa Blanca está en Figueretas, el barrio de playa pegado al centro de Ibiza. Es una posición poco habitual: se sale del hostal, se cruza el acceso al paseo marítimo y en un minuto se está en la arena; y al mismo tiempo Dalt Vila y el puerto quedan a un paseo, sin taxi ni coche.
Una playa urbana con paseo marítimo, la primera de la ciudad y la más cómoda si no se quiere depender del transporte. Desde aquí salen barcos hacia Formentera, así que la excursión a la isla vecina se puede hacer sin bajar antes al puerto.
La ciudad amurallada de Ibiza, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, está a poco más de un kilómetro. Se sube andando hasta la Catedral, a 0,7 km del hostal, con el puerto y la bahía a los pies.
El puerto de Ibiza queda a 1,1 km y el puerto deportivo de Botafoch a 1,7 km. Las salas más conocidas están cerca —Pachá a 2 km y Santos Ibiza Coast Club a 2,4 km—, así que salir de noche no obliga a organizar desplazamientos largos.
La parada de autobús más cercana está a unos diez minutos a pie. En los alrededores hay aparcamiento público de pago, que no se puede reservar con antelación.